Cosas que hay que saber antes de visitar los Estados Unidos

Un viaje a Estados Unidos puede ser la aventura de tu vida. Con sus extensas ciudades, emblemáticos monumentos y una topografía increíble, hay algo para cada tipo de viajero. Pero antes de hacer las maletas y reservar el vuelo, hay algunas cosas que debes saber para que tu viaje sea lo más agradable posible. Desde conocer las normas culturales hasta comprender las leyes locales, un poco de preparación te será de gran ayuda. Aquí tienes cinco cosas que te ayudarán a sentirte como un viajero experimentado desde el momento en que llegues.

1. Las propinas son muy importantes.

En muchos países, la propina es un pequeño gesto para mostrar agradecimiento por un buen servicio. En Estados Unidos, es una parte comprensiva de la estructura salarial del sector servicios. Para muchos trabajadores, como los camareros de restaurante, los bármanes y el personal de hotel, las propinas constituyen una parte importante de sus ingresos.

Cuando se come en un restaurante con servicio de mesa, lo habitual es dejar una propina del 15-20 % del importe antes de impuestos. Si el servicio ha sido excepcional, se puede considerar dejar más. Los camareros suelen recibir entre 1 y 2 dólares por cada cerveza o bebida sencilla, pero se agradece dejar entre el 15 y el 20 % del importe antes de impuestos por cócteles complejos. No olvide dejar propina también a otros proveedores de servicios, como taxistas, botones de hotel y barberos. Aunque al principio pueda resultar extraño, comprender la cultura estadounidense de las propinas le ayudará a evitar situaciones incómodas y a mostrar su agradecimiento a las personas trabajadoras que hacen que su viaje sea memorable.

2. El precio que ves no siempre es el precio que pagas.

Una de las cosas que más confunde a quienes visitan Estados Unidos por primera vez es el concepto del impuesto sobre las ventas. A diferencia de muchos otros países, donde el impuesto está incluido en el precio mostrado, en Estados Unidos el impuesto sobre las ventas se añade en la caja registradora.

El porcentaje exacto varía según el estado y, a veces, incluso según la ciudad, por lo que el precio final de tus recuerdos, comidas y otras compras será superior al que figura en la etiqueta. Esto puede ser una sorpresa si no lo esperas, así que asegúrate de dejar un pequeño margen en tu presupuesto para el impuesto sobre las ventas. Desafortunadamente para los turistas, no existe un programa nacional de devolución del impuesto sobre las ventas para los visitantes internacionales, aunque algunos estados tienen programas limitados.

Si aún no estás confundido con los impuestos, las cosas se complican aún más cuando se trata de comprar gasolina, como se le llama en los Estados Unidos. Los precios de la gasolina que se muestran siempre reflejan el precio final del combustible. Por lo tanto, si pones 20,00 dólares estadounidenses de gasolina en tu depósito, el precio final seguirá siendo 20,00 dólares.

3. Para desplazarse es necesario planificar

Estados Unidos es un país grande, y desplazarse de un lugar a otro requiere cierta planificación previa. Aunque las grandes ciudades como Nueva York, Chicago y San Francisco cuentan con amplias redes de transporte público, en muchas otras partes del país es imprescindible disponer de un coche.

Si está planeando un viaje por carretera o desea tener la flexibilidad de explorar más allá de los principales centros turísticos, alquilar un coche es la mejor opción. Asegúrese de consultar las leyes de tráfico específicas de los estados que va a visitar, ya que pueden variar. Para distancias largas entre ciudades, los vuelos nacionales suelen ser la opción más práctica. Para un viaje más pintoresco, considere la posibilidad de tomar un tren Amtrak, que ofrece una forma única de ver los diversos paisajes del país.

4. Las raciones de comida son generosas.

¡Prepárese para comer! Las raciones de comida estadounidense son famosas por ser abundantes. Cuando salga a comer fuera, es posible que se sorprenda por la gran cantidad de comida que le servirán en la mesa. No es raro que un solo plato principal sea suficiente para dos personas, especialmente para aquellas con poco apetito.

Si no eres de comer mucho, considera compartir un plato principal o pedir un aperitivo como plato principal. Llevarse las sobras «para llevar» también es una práctica habitual, así que no dudes en pedir una caja para llevártelas. Es una forma estupenda de ahorrar dinero y evitar el desperdicio de comida, ya que una comida media en un restaurante estadounidense da para varias comidas «normales».

5. El seguro para visitantes es imprescindible.

Aunque quizá no sea la parte más emocionante de la planificación de tu viaje, contar con el El seguro para visitantes  es esencial. El sistema sanitario estadounidense es muy caro, y una enfermedad o lesión inesperada puede convertir rápidamente tus vacaciones de ensueño en una pesadilla financiera. Ahí es donde entra en juego un seguro para visitantes completo.

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